septiembre 16, 2016




He tardado en llegar, pero estoy aquí. Desde un punto perdido en la sombra de las nubes, con un desplazamiento millonésimo de segundos caminando sin una dirección exacta. Despojada de todo, porque todo era nada y mi afán de búsqueda me llevó lejos de una selva que se demolía en mitad de los días oscuros. Antes el verde me acogía, pero el gong de la primavera se quedó mudo y yo sorda para descubrir otro sonido que me diera el azul y el amarillo que lo construyen. No sé adónde he llegado, no sé lo que me espera, pero ha pasado tanto invierno. Ese tiempo mide la anchura de mi miedo, que resta y suma mi incapacidad para recibir, mi deseo de entrega. Devoro palabras como ciervos que me trago arrastrando lluvias por una garganta que no puede engullir más flores equivocadas de primavera. Amordazo lágrimas que estorban para construir un nuevo puerto y llego hasta la aldea de las rocas con el hueso al descubierto, donde hay un castillo al otro lado de los cocodrilos.

María Jesús Silva 
Del libro Al otro lado de los cocodrilos (Editorial Baile del sol 2016)
Dibujo: Clara Quintana Silva

1 comentario :

Tesa Medina dijo...


Al otro lado de los cocodrilos hay una luz. Quizá una luz que ilumine la esperanza con la que arropar tanto frío de invierno.

Mária, tengo muchas ganas de dejarme llevar de tu mano al otro lado de los cocodrilos. Presiento que va a ser una aventura muy hermosa.

Mucha suerte. Espero verte pronto.

Me encanta el dibujo y el título, seguro que voy a disfrutar con el contenido.

Un abrazo,