
CRISTALES
Oscurece. El cielo está temblando
en sus añicos como una barca.
Carne y silencio. La roca en el pantano.
La mano que se aleja.
Temblando, las estrellas acarician el suelo
con su lengua de sábana o asfixia.
La fiebre es el incendio que naufraga
debajo de las puertas.
ANA GORRÍA
Foto: Francesca Woodman