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junio 03, 2009

ISLA CORREYERO

Isla Correyero (Miajadas, Cáceres, 1957) ha publicado los libros de poemas Cráter (Provincia; León, 1984), Lianas (Hiperión; Madrid, 1988), Crímenes (Libertarias; Madrid, 1993) y Diario de una enfermera (Huerga & Fierro; Madrid, 1996), y también la plaquette Como cuando coges una trucha en las manos (Piratas; Fuenteheridos, 1998). Asimismo publicó la antología Feroces. Radicales, marginales y heterodoxos en la última poesía española (DVD; Barcelona, 1998).

Un poema en prosa:

MI RETRATO A LÁPIZ

Soy melancólica. Melómana. Trapecista en la cuerda de los sueños y el arte. Cumplo con mi destino de guerrera. Canto lo bello y lo perfecto. Bebo, fumo y snifo (sic). Mi mente es un río caudaloso que nadie ha dominado. Soy perversa, cruel y me bañan las lágrimas a solas. Adoro la justicia y los bienes perdidos. Bramo de odio en lo alto de las cumbres si no consigo lo que busco. Esquizofrénica, locuaz e impertinente. Me gustan los licores y las sedas. Amo el destierro, los bosques y la danza. Mis aventuras escandalizan a los necios y con el dedo me gusta tocar los labios de la noche. Idolatro la luz que expresa Kubrick y el tormento exquisito de Visconti. De mí se dice que no me harto de belleza y que bebo a destiempo de los cuerpos. Vomito internamente ante lo vulgar y lo ridículo y desgarro mi pecho ante lo feo. Me gozo en soledad como un diamante y brillo entre celajes como nutria. De niña coleccionaba tréboles y olores, insectos y lecturas. Nunca mi espalda está enfundada y he aprendido el arte de la esgrima. Me gustan las hierbas y la magia y busco el grial para mi amo. Soy heroica, altanera y distraída. Me cobijo en mansiones de alquiler y no obedezco leyes ni partidos. Me gustan los vaqueros y las pieles, el lino y los trajes ajustados. Mido uno sesenta de estatura y ochenta mal contados de busto confidente. El tacto de la nieve me enloquece, el gusto de las fresas me subyuga, oír a Bach me iza y me conmueve, oler a piel me excita doblemente; ver una toma en treinta y cinco de Murnau me hace comprender qué es la poesía. Como el Vesubio, expulso lava incandescente al recordar a Italia. Llevo siempre carmín rojísimo en los labios y altos zapatos de tacón granate. Tengo arrebatos de amor hacia cualquiera y el sexo para mí es una sombra.
¡Y me gusta jugar a lo que sea!

ISLA CORREYERO

Texto incluido en el libro Cráter (Provincia; León, 1984).
Imagen: Flickr.com