marzo 13, 2016

 



ÉTANT DONNÉS

Agujas de pino duerme
                                         tu boca.

El río se parodia facilmente.

Cruje la carne lenta.

Estallan
                de madera, mis manos.

María Solís Munuera
De su libro Mortífero, ingenuo y transparente

2 comentarios :

María Solís dijo...

Muchas gracias por compartir el poema, María Jesús. Un abrazo.

Tesa Medina dijo...

Unos versos extraños que me evocan un cuerpo dormido que despierta a la caricia. Un intento de que el deseo fluya.

Un beso,