enero 24, 2015

enero 20, 2015


En el cielo la princesa llora sobre el cuerpo del príncipe ciego. Caen dos lágrimas dentro de sus ojos y él puede ver. El rescate. Las lágrimas. Cuéntamelo otra vez. El pelo que cae de la torre. Dejo descansar el libro sobre tu pecho, en la cama. Siempre te leeré. Te lo prometo. Te leeré cuentos siempre, a medida que pasen los años. No te lo dije. Era lo que quería decir. Recuerdo fragmentos de historias de este libro de mi niñez, el resto está vacío. Los cisnes que se van volando. La hermana que cose flores en las camisas. El hermano menor con un ala, un ala de cisne blanco que sobresale por la camisa inacabada, las plumas tiernas, el flojel, la esposa malvada por siempre encerrada para que nadie pueda ver su cara nunca, entonces, ahora, al pasar el tiempo, junta y separada, joven y madura, enferma y matándose con la bebida en casa. Él guarda silencio. Ahora recuerdo lo que había olvidado. He olvidado pero cómo es posible que recuerde que olvido. Los entierros son casi siempre afuera, ponen a los muertos lejos de nosotros, fuera de la casa. Son omisiones, espacios en blanco en el paisaje, señalados e inscritos y llevados dentro como si estuvieran vivos. En el vacío, en el día vacío, hay cosas que se van y que vuelven sólo cuando podemos soportar el recuerdo. La cruz del santuario está vacía sobre el mantel violeta de la Cuaresma, la historia después de la muerte, después de morir, después de morir en la muerte, los que se mueren y los muertos, muertos, muertos.

Siri Hustvedt
De su libro En Leer para ti. Bartleby Editores.

enero 16, 2015




La playa de Dover

El mar está en calma esta noche.
La marea alta, la luna duerme hermosa
Sobre el estrecho – en la costa francesa la luz
Resplandece y se ha ido; los acantilados de Inglaterra alzan,
Tenues y vastos, allá en la plácida bahía.
Ven a la ventana, el aire nocturno es dulce,
Soñoliento, desde la larga línea de espuma
Donde el mar besa la tierra empalidecida por la luna,

¡Escucha! Puedes oír el rugir de las piedras
Que las olas agitan, arrojándolas
a su regreso allá en el ramal de arriba,
Comienza y cesa, y luego comienza otra vez,
Con trémula cadencia disminuye, y trae
La eterna nota de la melancolía.

Sófocles, hace mucho tiempo
Lo escuchó en el Egeo, y trajo
A su mente el turbio flujo y reflujo
De la miseria humana, nosotros
También encontramos una idea en el sonido,
Cerca de este remoto mar del norte.

El Mar de la Fe
También era uno, en su plenitud,
Y rodaba en las orillas de la tierra,
Yacía como los pliegues de una gloriosa diadema.
Pero ahora sólo escucho
su rugir lleno de tristeza, largo y en retirada,
alejándose hacia el sereno de la noche
Hacia los extensos bordes monótonos.
Oh, mi amor, ¡seamos fieles el uno al otro!
Pues el mundo, que parece yacer ante nosotros
Como una tierra de sueños,
Tan variada, tan bella, tan nueva,
No posee en realidad ni gozo, ni amor, ni luz,
Ni certeza, ni paz, ni alivio para el dolor;
Estamos aquí como en una llanura sombría
Envueltos en alarmas confusas de fugas y batallas,
donde los ejércitos, ignorantes, se enfrentan por la noche.
Mathew Arnold (1822-1888)

enero 11, 2015


(...) Luego de estar una semana en París, regresé a Barcelona (entonces trabajaba en la editorial Lumen). Era el 13 de febrero de 1974. Ese mismo día, Julio me envió una carta manuscrita:
       "Ahora estarás tomando un tren, yéndote. Pero volverás, de alguna manera, volveremos a vernos. Hay tantas provincias que todavía no hemos explorado en nuestro país conjunto. No sé si te gustan las canciones de Joan Báez, si te gusta el jazz de los viejos tiempos o el moderno, si eres vampiróloga, si tienes un lunar en el antebrazo izquierdo (son cosas que se saben en verano, los lunares y las vacunas). Y vos no sabés nada de mí, porque nada me preguntás, siempre un poco maravillada, como si yo pudiera molestarme de que me preguntes cómo vivo y de qué largo pasado vengo. O sea que hay provincias y provincias, pero, además, Cristina, ayer hubo tu pequeña mano siempre un poco fría, un poco gorrión en la llovizna, que se posó en mi pelo y me acarició brevemente, deliciosamente [...] algo me dice que vos y yo venimos ya de una especie de relación anterior, avatares de otra remota amistad que no hará más que continuar, como si siempre nos hubiéramos encontrado en París o en cualquier rincón del mundo [...] Déjame ser el unicornio que bebe de la mano de la doncella en los tapices medievales; a su manera, él es feliz, está colmado".

CRISTINA PERI ROSSI
De su libro Julio Cortázar y Cris 
Editorial Cálamo

enero 07, 2015

 

"... Porque, sin buscarte,
te ando encontrando
por todos lados,
principalmente
cuando cierro los ojos..."

Julio Cortázar

diciembre 24, 2014

 
FELIZ NAVIDAD 2014


FELIZ AÑO 2015

¡¡¡Besos y abrazos para todos!!!

diciembre 18, 2014

Si se supiera
lo que se presiente y no se dice
desde que Hiroshima
nos dejó sin habla
que la tercera guerra mundial
se ha declarado
que se muere
en los cuatro puntos cardinados
que crucifican la tierra en cruz gamada
lejos del parking amortizable
del supermercado de leches descremadas
de los lugares de vacaciones invernales
de las familias de hijos únicos
desplegables
lejos del Louvre y de la poesía tónica
lejos
muy lejos de la Plaza Roja y de la Casa Blanca
si se supiera
que a los vietnamitas del Líbano les abren en canal en Guatemala
más no se inventó el napalm para Le Bois de Boulogne
ni la violada de El Salvador será Miss Play Boy
en abril
aunque abril siga siendo el mes más cruel
en ésta guerra sólo se mata en los arrabales
el centro es ciudad abierta por mutuo acuerdo
entre el Bien y el Mal, mientras la ciencia
del alma calcula como calcular lo incalculable
por ejemplo
cuántos deben morir cada día en Etiopía
para que nos salga social
de pronto
la poesía. 


Manuel Vázquez Montalbán 

De Una educación sentimental
Imagen: René Magritte

diciembre 15, 2014


Los gatos queman semen a los pies de las sombras

Carmín y malas decisiones, han roto a través de mi noche los pedazos de frío
clavados en los ojos de Dios. Allí, los valles infinitos declaran su silencio en la
selva de estatuas y esconden un dolor antiguo que se evade del bosque,
vestido de glaciar, para comprar el alquitrán con el que dibujar su reloj.

Arrastrando gorgojos y vísceras, que en oscuras vaginas hurgan este
suplicio, ando ya muerto por la tristeza sembrada en campos de ceniza. Los
gatos queman su semen a los pies de las sombras, aunque mi convincente
excremento se retuerza solo en el abismo, según el respirar de la chatarra.

Y ese eterno vértigo, más largo que mi paisaje de dolor, horizontal como la
carne maltrecha de un joven de cera, blando y horrible igual que el sueño de
las moscas resbala en mis ojos con la forma de un Jesucristo sobornado.

CESC FORTUNY I FABRE
De su libro LA DOLOROSA PARTITURA DEL MIEDO

diciembre 11, 2014

A MARÍA NO LE GUSTAN

A María no le gustan
las flores cortadas.
Ella prefiere cultivarlas
alegremente por la mañana
sobre la gran terraza
o en el jardín cercano.


AMO LA BELLEZA DE TU CORAZÓN

               a María

Amo la belleza de tu corazón,
la sonrisa pura de tus ojos,
la ternura de tus manos.
Te amo desde hace treinta años
o quizá más.


EL DISEÑADOR JAPONÉS

Afila ideas en el silencio
vibrante de la noche
Kenji, el diseñador japonés.

FRANCESCO POLITANO
De su libro EL MURMULLO DE LAS COSAS
Traducción de Marian Raméntol Seratosa



diciembre 08, 2014


LA NIEVE SE MANCHÓ DE ROJO

El zorro que cayó en la trampa
entendió que tenía un solo modo de salir:
cortarse la patita.
Lo hizo, con los afilados dientes,
enospreciando el dolor. La nieve
se manchó de rojo.
era de noche, y los lobos
ya ululaban a la luna. El zorro
se apresuró hacia casa,
dejando una huella con tres agujeros.

Anna Ventura
De su libro MONSTRUOS GENTILES
Traducción de Marian Raméntol Serratosa