mayo 03, 2011

LOS CUENTOS DE ISE, ARIWARA NARIHIRA

Ariwara Narihira (825-880) fue un poeta japonés, príncipe del primer periodo Heian (794-1185).

Su libro 'Los cuentos de Ise' ha sido prologado por Jorge Luis Borges; narra las legendarias hazañas de amores cortesanos. Son poemas-relatos, característicos de la literatura japonesa, y consisten en versos cortos tanka intercalando paisajes en prosa que narran aventuras.

Los cuentos de Ise son 209 poemas tanka, de cinco versos, que en total suman 31 sílabas, distribuidas en 5, 7, 5, 7, 7. En ocasiones están agrupados de dos o tres, y separados por breves textos en prosa. Relatan un total de 125 anécdotas.

Ise es un pueblo, y Narihira, según expresa Borges, “es un hedonista en un mundo inocente y pagano, no perturbado aún por el Tao y por la recta observación de óctuple camino del Buddha”.

Algunos versos:

XXII

Una vez, las relaciones entre dos amantes habían quedado rotas por una causa fútil. La mujer, que no había olvidado a su amante, le envió esto:

Aunque detesto
a este hombre, como no puedo
olvidarlo,
lo odio, y al mismo tiempo
lo amo.

Entonces el hombre dijo: “Puesto que es así…” Y respondió:

Sin que nos encontremos,
de nuestros sentimientos el intercambio
no se detendrá, como no se detiene el agua de una corriente
dividida por una isla en un río.

Así habló él, y sin embargo por la noche fue a verla a su casa.

Después de hablar del pasado y del porvenir, él dijo:

Si de mil [largas] noches otoñales
pudiera yo hacer
una sola noche
y durmiera [junto a ti] ocho mil noches como ésa
no llegaría a saciarme.

ella respondió:

Si de mil noches de otoño
se hiciera
una sola noche
cosas a decir quedarán
cuando ya el gallo cantara.

Con pasión más ardiente que en el pasado, él continuó frecuentándola fielmente.


Nota: Hay una publicación de este libro en Hiperión 2005, con el título Cantares de Ise (Ise Monogatari)traducción de Antonio Cabezas.
Datos extraidos de la biblioteca virtual de literatura asiática 2006.

2 comentarios :

Tesa dijo...

No sé si soy muy objetiva, porque me atrae demasiado la cultura japonesa. Pero ya estoy apuntando este libro para tenerlo.

Esa delicadeza en los versos amorosos apenas vela la intensidad y la pasión de ese diálogo entre los amantes. Me encanta.

Un abrazo, Ada

Carlos Medrano dijo...

Querida amiga:
Revisa la construcción de uno de estos versos. Dice ahora "cosas a decir quedaran / cuando el gallo cantara". Yo creo que la expresión adecuada sería "cosas sin decir quedarán". El arte no puede atentar contra el idioma.

(no publiques esta nota, era sólo una advertencia interna)

Saludos matinales

Carlos