diciembre 09, 2009

ANTONIO LEAL

Antonio Leal (Chetumal, Quintana Roo, 1952). Estudió Sociología en la Universidad Nacional Autónoma de México. Miembro fundador del Taller Literario de Juan José Arreola, becario de poesía del Centro Mexicano de Escritores, publicó su libro Duramar (1981) en la Universidad Nacional Autónoma de México; Canto Diverso, Editorial La Tinta del Alcatraz, Toluca, Estado de México, 1995; Los cantos de Duramar, editado por el Comité de los Festejos del Centenario de la ciudad de Chetumal, 1998; Poemas Provinciales, Editorial El Taller del Poeta, Pontevedra, España 2004.


De su nuevo libro de poemas titulado Thalassa dejo un poema.

DÍA LUNAR

allí he oído a las sirenas cantándose unas a otras.
No creo que canten para mí.
T.S Eliot

Día lunar, día mandala, larva
de un dios que encabalga las hinchadas
olas. Gajos de luz, deshilachadas
horas donde navega el alma torva.
En áncoras de luz, ora proterva,
es el día que avanza en marejadas,
sólo de sí, juntando malheridas,
que mellan en el fondo y nadie observa.
Dies irae de la diosa arcana
de los senderos de la Luna rala,
acaso hembra menguante, pez, sirena:
es ella quien peina su cabellera
espesa y vaticina en la escollera:
¡solo y sin naves, Ulises regresa!

ANTONIO LEAL. Del libro Thalassa, Prólogo. José Emilio Pacheco, Ed. Siglo XXI Editores, México, 2008.

Os dejo el prólogo del libro escrito por José Emilio Pacheco que merece la pena leer.

PRÓLOGO:
La mar es el morir, pero antes, después y al mismo tiempo es la vida, la historia, el tiempo, la poesía. En "Thalassa" Antonio Leal une el Caribe con el Mediterráneo, hace su propio océano navegable con la luz de un idioma poético que se vuelve como ola y como llama.

Alabanza del mar y la poesía, "Thalassa" canta a las sirenas que a su vez cantan para el navegante y para el náufrago. Diosas de la noche, reinas de las olas, las sirenas descienden de la Luna. Son la imagen eterna del deseo y la poesía. Están allí en el agua y en la arena para ser vistas y escuchadas---pero jamás serán nuestras ni de nadie.

Diálogo con las grandes aguas y con las grandes tradiciones poéticas, "Thalassa" va de Ítaca a Chetumal, de la guerra de Troya al terrorismo que baña de sangre nuestros días, nuestros fugaces y feroces días.

La mano que ha escrito este poema es la mano de Orfeo. Orfeo que llega a las playas eternas de la luz y encuentra al paraíso profanado y el santuario para las tortugas convertido en hotel de lujo.

"Thalassa" es el gran canto del mundo marino, del Caribe mexicano y del Mare Nostrum de los mitos universales. Hay que leer, y sobre todo releer, este gran poema. Hay que admirar sin reserva lo que Antonio Leal ha logrado en este oleaje de palabras.

José Emilio Pacheco

2 comentarios :

Voltios dijo...

me lo apunto ada.

trovador errante dijo...

Gracias, de nuevo, María Jesús.

Un abrazo