noviembre 13, 2011


En esta selva de melancolías, de nuevo despierto con el sonido de la lluvia. Me pregunto si borré todos los códigos, si apagué todas las hogueras, si Tarzán volverá a rescatarme o a buscar mis restos momificados y los arrastrará hasta la piel de las olas. Nunca antes enloquecí, nunca antes que recuerde. Otra vez esa voz como gota de arena que raspa el tiempo que cae al otro lado. Demenciada, en una habitación repleta de signos que conocí alguna vez. Oigo la voz que rebota contra mí, pero me he quedado fuera, lejos de mí. Con el movimiento simétrico de la huida, como un sueño en tránsito en el que algunos días no se sabe de tristezas. Mis intentos para dejarme querer se suicidan cada segundo, y yo me quedo parada y expectante. Digo adiós con una mano que no sé estirar, y alargo la otra que es metálica y digo adiós con los ojos y con ceniza de alma, mientras se alejan por un puente con alas hacia alguien mejor. Ya no hay exploradores arriesgados.

MARÍA JESÚS SILVA
Fotografía: Habitación de hotel de Edward Hopper

6 comentarios :

Anaís dijo...

Describes un territorio tan personal, tan íntimamente hilado... Poblado por imágenes exquisitas. Me ha encantado, es un texto grande, María Jesús. Saludos desde otra orilla.

Mos dijo...

Yo no soy un entendido, tampoco un crítico preparado pero estos textos tuyos me llegan. Me gustan por su riqueza en imágenes y su calidez íntima que desborda sentimientos casi siempre ahogados en soledades que no ven salida.
Sí que hay exploradores arriesgados. Tal vez lo que ocurre es que no pueden penetrar en esa selva de melancolías.
Te felicito por estos textos de gran riqueza literaria y emocional. Para mí que has encontrado tu voz, tu estilo y que has mejorado a pasos agigantados. En algunos textos me recuerdas a Carlota y sus poemas (carlota-exnihilo.blogspot.com).
Un abrazo de Mos desde mi orilla explorada.

Anónimo dijo...

Quizás si pensara en dedicarse a algún deporte tendría más suerte. Como escritora yo me retiraría

Tesa dijo...

ANÓNIMO: Es de cobardes y muy rastrero opinar sin dar la cara, aunque tu opinión sea tan tonta.

Se nota mucho que no tienes ni sensibilidad artística ni talento. Y ya que das consjos te voy a dar uno:

lee más, ve al teatro, al cine, disfruta del arte, culturízate un poco, serás más feliz.

Si pinchas en mi nombre, ahí estoy, yo no me escondo.

Tesa dijo...

Hola, Ada, ni caso a ese anónimo. Seguro que es muy desgraciado.

Vamos a lo importante.

Es un texto muy bueno,visual,que emociona porque dice mucho con las palabras justas desnudas de artificio.

Literatura en esencia.

Sabes que me encanta cómo escribes, Ada.

Y seguro que sí, que todavía quedan exploradores arriesgados, pero hay que dejarles alguna pista para que te encuentren

Un abrazo,

Anónimo dijo...

Hola Mª Jesús, he leido y releido lo que has escrito y me siento muy “pequeña” para opinar ante un escrito tan “grande” aunque me cuesta entender lo que has querido reflejar,sólo decirte que despierta en mí sensaciones buenas, ternura, paz, tranquilidad, sosiego… Me acabo de despertar y lo primero que me ha salido, al encender el ordenador, ha sido releer tu escrito, quizás buscando esas “buenas sensaciones” que tanto necesito.
Besos
Belen