enero 10, 2012

SONATA

La escucho y cae la lluvia,
y pienso en aquel perro solitario
que iba detrás del ataúd de Mozart.
Lo sigo en los compases de este piano
y en los caminos que dibuja el agua
al irse deslizando en los cristales.
Voy, misteriosamente feliz, siguiendo a un perro
hecho a la vez de música y de lluvia.

JOAN MARGARIT
Imagen: Sonata en sol mayor de Pablo Caballero

2 comentarios :

Mos dijo...

Me gusta porque evoco la escena tal cual dice.
Y veo al perro, oigo la lluvia, la sonata al piano, más lluvia, Mozart en el ataud. Todo.

Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.

Tesa dijo...

Una maravilla de poema y de imagen.

Muy evocador.

Un abrazo, Ada