
Un poema:
Yo fui la Sara de la abundancia entre los campos feraces de mis pechos.
La cometa que vuela sin hilo y que crees atraer con tus dedos que
conforman la garra.
Misterio del golpe sobre el golpe de la carnalidad, un demonio del agua
que se niega a volver las manos crispadas.
Porque lo que esperamos es el tacto, el fin, la lógica de los actos
incólumes.
Y los monstruos son las sombras de una luz que mancilla la intención
que quedó atrás.
Fui la aberración a la que te entregaste en racimo de empeños y a la que
deseaste luego destruir.
Envejeció nuestra memoria en un latido, el ojo fue todo luna y filo y
dolor.
Cuchillo de retina.
El resto de las cenizas fueron resucitadas por lo que habría de llegar.
De su libro El Libro de Sara, Ediciones LF, El árbol espiral colección dirigida por Luis Felipe Comendador.
2 comentarios :
Agradecido por la referencia María Jesús.
Un abrazo
M
Gracias a usted y su maravilloso libro. Una poesía interesante y extraña?
Abrazos
Marís jesús
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