marzo 27, 2009

DAVID GONZÁLEZ

David González (San Andrés de los Tacones, Gijón, 1964).
Dirige la colección de poesía Zigurat, que edita el Ateneo Obrero de Gijón. Ha sido incluido, entre otros, en los siguientes diccionarios:

Diccionario Bibliográfico de la poesía española (siglo XX), Ángel Pariente, 2003. Diccionario Espasa de literatura española, Jesús Bregante (Espasa Calpe S.A.; Madrid, 2003).

Sus poemas han sido traducidos al portugués, al inglés, al alemán, al árabe y al húngaro.

Ha representado a España en el primer Festival Internacional de Poesía de Santo Domingo, República Dominicana (26 a 29 de Abril, 2007).


La poesía de David González nace del inframundo, de ese caer al cruzar la barrera y sostenerse como un minero, entrando y saliendo del túnel por la Bocamina; a ratos en la superficie, con luz hiriente; y a ratos bajo tierra, en las tinieblas, respirando el gas a bocanadas, viviendo en ese estado fronterizo de futuro.
Sus poemas nos zarandean, sentimos el dolor, la rabia, la necesidad. Nos dan patadas en la espinilla, puñetazos en el estómago. Como un Artilleru entra en el pozo con su lámpara, como un Entibaor apuntalando la vida, los días, con su hacha afilada, escribiente que traduce imágenes. Nos adivina el punto débil y cae sobre nosotros como un Atacador que nos tambalea, como un Picaor fiel nos lastima y nos lanza la carga enorme de Cartuchos de dinamita que explota arrojándonos sus poemas; nos infiltra la pólvora de los versos por los ojos, la piel, la boca, se nos pegan como Silicosis que avanza cubriendo la capa rosada, esponjosa y ya no hay cura. Nos van impregnando como Natas. Rendidos, dejamos que nos posea y se abra esa Veta que necesitamos como nube en la que reposar los ojos.

Poemas

No os asombre que apenas escriba.
Envío a la costa
caravanas con oro, incienso y mirra.
También trabajo por mi cuenta, solo.
Espero tela negra
y piezas de terciopelo rojo tejido
en oro.
El emperador Juan murió asesinado.
Me encanece un pelo por minuto.
Esta traición del cuero cabelludo
es desoladora,
¿pero qué puedo hacer ?

No os asombre que apenas escriba.
Hay más cosas para preguntar
que para contar.
Desiertos poblados por negros.
Sin caminos.
Sin correos.
Sin viajeros.
¿Qué queréis que os escriba sobre eso?
Que está uno harto.
Que ya no se puede más.

No os asombre que apenas escriba.
No encuentro nada interesante que decir.

David González
Poema extraído de su poemario El hombre de las suelas de viento: Poemas africanos de Arthur Rimbaud.

ESPARTO

si yo me llamase david
y me apellidara gonzález
en vez de pasar el tiempo quejándome
y perdiendo el tiempo de mala manera
pensaría en isaak bábel
en varlam shálamov pensaría en izet sarajlic
y en roque dalton pensaría en raúl núñez
y en pablo escobar pensaría en buch cassidy
y en william bonney pensaría en barry lyndon
y en henri charrière pensaría en albertine sarrazin
y en mohamed chukri pensaría en charles bukowski
y en d. a. levy pensaría en arthur rimbaud
y en neal cassady pensaría en hubert selby junior
y en louis-ferdinand céline pensaría en gert ledig
y en e. e. cummings
y no consentiría que me silenciasen los lacayos de (m) orfeo
ni que me intimidaran
los hijos de puta que gobiernan nuestras vidas

si yo me llamase david
y me apellidara gonzález
no haría como él
que se pega a las faldas de las mujeres
y busca el consuelo en su regazo
no haría como él
que sale al encuentro de su conciencia
con varias copas en una mano
y en la otra
drogas de esas
que como dice nacho vegas
te hacen hablar

no haría como él porque

si yo me llamase david
y me apellidara gonzález
no hablaría
levantaría la mano izquierda
y con la otra
(en el corazón)
agarraría la honda que viene con mi nombre
pondría mi voz común en la tira de esparto
y me sentaría a escribir

hasta alcanzarlos
hasta alcanzarlos

y si no me llamase david
ni me apellidara gonzález

también

David González
De su libro REZA LO QUE SEPAS, editorial Eclipsados, Zaragoza, 2006.


EL ROMPEOLAS

mi padre
se levanta temprano cada mañana
para ir a nadar
para ir a nadar
a la piscina municipal en invierno
y a la mar del cantábrico en verano

él se cree que así
me comenta mi madre, escéptica
no se va a morir nunca

desde la ventana del estudio
donde me encierro a escribir
desde por la mañana temprano
y durante las cuatro estaciones
puedo ver la playa de mi padre
la arena que está pisando
y si tuviese a mano unos prismáticos
y forzara un poco la vista
podría, incluso, verle a él

hace tiempo, años, que no le veo
ni hablo con él
ni siquiera por teléfono

pero cuando luego
retiro mi frente del cristal
y acerco la silla
apoyo los codos sobre la mesa
y empiezo a escribir
lo hago con la confianza
y seguridad
del que se sabe
con las espaldas protegidas:

su padre está ahí afuera,
nadando

y no se va a morir nunca

David González
ALGO QUE DECLARAR, Bartleby Editores, 2007.


UN FAVOR

mi vida se ha convertido en un desierto
en el desierto de sonora pongamos por caso
arena cactus calaveras escorpiones y un sol
de justicia:

mi vida se está muriendo literalmente de sed

y de ella no espero ya ninguna cantimplora
o pozo con agua como tampoco un oasis

el oasis

si acaso
a ella a mi vida solo me queda por pedirle
suplicarle un pequeño y último favor: el espejismo.

David González
EN LAS TIERRAS DE GOLIAT, Ediciones Baile del Sol, 2008.


LA MAIKA

no tiene piños.
Le han caído todos.
Por culpa del caballo primero
y por la mierda de comida
del talego después.

Así la chupas mejor,
le decimos todos.

La Maika está desdentada,
y eso quizá influya en su voz,
una voz
que le viene
que ni pintada
para arrancarse por bulerías.

El Richard se asoma a la perlacha
cada noche,
después del recuento,
y se pone a gritar:

¡Maika! ¡Esa Maika!
¡Cántanos algo! ¡Venga!

Ella se hace la loca,

¡Esa Maika bonita!
¡Venga! ¡Cántate una!

pero siempre acaba
por hacerle caso.

El picoleto de la garita
deja de pasear
de un lado para otro,
se apoya contra el muro,
pone encima su fusil,
enciende un truja
y escucha en silencio
esa voz sin dientes
que nos muerde a todos
el corazón.

David González
EL DEMONIO TE COMA LAS OREJAS [1997-2008], Editorial Glayiu, Asturias, 2008.


EL GENIO

un veintitrés de febrero
de mil novecientos ochenta y uno
yo paseaba mis dieciséis años
por una de las siniestras galerías
del colegio de las cadenas
cuando en eso me crucé
con el habla entre colmillos
las risitas maliciosas
y las lobas negras
de dos padres jesuitas que
y no le echemos la culpa al frío
venían frotándose las manos
lámparas de aladino
lámparas de aceite maravillosas
aunque el genio que ellos invocaron
como esa misma madrugada se sabría
no se sintió en la obligación
de servirles

David González
Poema inédito de su próximo libro: LOSER.

Os dejo dos enlaces del poeta donde podréis encontrar más referencias.

Blog (Cuaderno de literatura) http://perdonameperoteamo.blogspot.com/
En la foto el poeta David González en Montmartre (París)

6 comentarios :

BACO dijo...

Buena selección de poemas.Contundentes.
Y original (acertada) descripción metafórica del trabajo de David.
Bexos.

Andrés Portillo dijo...

¡Dios,como me gusta este poeta! Gracias Ada. Ah..., y preciosa presentación.

Un beso

Anónimo dijo...

Este poeta me parece muy visual, de la calle. Me ha gustado.
Tía he visto el mensaje de tu hija en tus poemas,como mola!!
Besitos...de tu compi.
Aitana

David González, poeta dijo...

Muchas gracias (H)Ada, amiga. Te quedo eternamente agradecido tanto por tu texto sobre mi poesía como por lo chulo que te ha quedado el post. Lo dicho: gracias. Me has hecho muy feliz.

mos dijo...

Excelente presentación y excelente selección de poemas. Ada, está visto que cuando te pones de veras, consigues sorprender al más "pintao".
Impresionante, como siempre, David González.
Buena aportación Chusa.
Un abrazo de Mos desde la ESFERA.

Ada dijo...

Gracias a todos.